Comunicación de la ciencia: CEDIE y sociedad

¿COMO AFECTA EL ESTRÉS NUESTRA SALUD?

Por Lic. Laura Ramirez


 

Nuestro sistema endocrino está compuesto por un conjunto de glándulas encargadas de producir diferentes hormonas. Estas cumplen la función de mensajeros químicos que, viajan a través del torrente sanguíneo llevando información e instrucciones a los distintos tejidos y órganos. De esta manera las hormonas ayudan a controlar diferentes procesos relacionados con el crecimiento, el desarrollo, el metabolismo, la reproducción y el estado de ánimo. Sin embargo, las hormonas pueden ser influenciadas por múltiples factores como las infecciones, los cambios en el equilibrio de líquidos y minerales, y el estrés, término que en la actualidad se ha vuelto familiar en nuestra vida cotidiana y tiene gran implicancia en nuestra salud.

El estrés es definido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción, situación que es desencadenada por un estímulo percibido como nocivo para nuestro organismo, denominado estresor.

En circunstancias de normalidad nuestro cuerpo genera energía que es utilizada en las diferentes tareas metabólicas, manteniendo el equilibro de las funciones corporales. En situaciones en las que es necesaria una respuesta rápida, el cortisol y la adrenalina, conocidas como las hormonas del estrés, son las responsables de promover la liberación de la energía necesaria para que los músculos respondan de manera más inmediata frente a una situación de riesgo. De esta manera, el cortisol es el responsable de promover la descarga de la glucosa en la sangre, mientras que la adrenalina aumenta la frecuencia cardiaca y promueve el incremento de lípidos en la sangre. Estas hormonas son producidas a partir de señales enviadas desde nuestro cerebro a las glándulas suprarrenales*. Sin embargo, si son liberadas en cantidades mayores a las normales y con permanencia en el tiempo, tiene

Consultamos con la Dra. Ana María Genaro, jefa del laboratorio de Psiconeuroendocrinoinmunología del BIOMED (UCA-CONICET), acerca del tema, quien nos manifestó que en la actualidad se considera al sistema nervioso, inmune y endócrino como un conjunto integrado que dialoga entre sí compartiendo mediadores y receptores. Tanto el estrés como cualquier estímulo que perturbe esta comunicación desencadena una respuesta que tiende a conservar el equilibrio, preparando nuestro organismo para defenderse de una situación que atenta contra su integridad. Sin embargo, cuando esta situación se prolonga en el tiempo, se desregulan los sistemas fisiológicos y pueden aparecer, además de los efectos sobre el sistema endocrino, trastornos que afectan el sistema inmune y al sistema cognitivo.

Dado que las personas podemos reaccionar de maneras diferentes frente a situaciones de estrés quisimos indagar si existe algo así como el estrés psicológico o subjetivo, y cuándo se considera que se trata de un problema de estrés crónico. La Dra. Genaro expresó que si bien la respuesta al estrés se desata cuando el organismo percibe algo como peligroso para nuestra integridad, existen factores, desde genéticos hasta ambientales, que determinan que los individuos puedan reaccionar de distinta manera a una situación estresante. En el caso particular del estrés psicológico cobra fundamental importancia la percepción de una situación particular como estresante, siendo relevante considerar la intensidad del estresor, su duración y su frecuencia. En este contexto la Dra. Genaro menciona que se habla de dos tipos de personas: resilientes y reactivas, las primeras son las que tienen mayor capacidad para enfrentar y adaptarse a situaciones desfavorables, a diferencia de las reactivas a las cuales la situación estresante las afecta con mayor intensidad. Si el estrés perdura en el tiempo se transforma en crónico, y tarde o temprano aparecerán alteraciones como las ya descriptas.

Como seres racionales, tenemos la capacidad de controlar y regular algunos de los procesos que el estrés desencadena, lo que nos llevó a querer conocer si podemos tomar alguna medida o hacer algún cambio en nuestra rutina diaria para reducir el estrés, y saber si existe algún estudio novedoso al respecto. A estas preguntas la Dra. Genaro mencionó que en la vida moderna estamos rodeados de situaciones estresantes, por lo cual es importante aprender a manejar la percepción de esas situaciones. En tal sentido, existen varias técnicas que nos enseñan a tomar conciencia plena de nuestras emociones con el fin de eliminar la frustración o ansiedad que produce el no poder cambiar ciertas situaciones, un ejemplo de estas técnicas es el “mindfulness”. En cuanto a estudios al respecto, se ha demostrado que el estrés precipita rebrotes de enfermedades como el asma, alergias, y enfermedades autoinmunes, entre otras. Por ello en la actualidad hay varios protocolos científicos que están evaluando la eficacia de estas técnicas para mejorar la calidad de vida de los pacientes con las patologías mencionadas.

Finalmente la Dra. Genaro manifestó que lamentablemente en la vida moderna el estrés ha dejado de ser un evento casual para convertirse en un malestar permanente. Por ello no hay que perder de vista que si el estrés es intenso y crónico, a largo plazo nos afectará; pero si aprendemos a convivir con él seguramente las consecuencias sobre nuestra salud serán menores.

 

Autor: Ramirez Urrea Laura Milena

Grupo: Relaciones entre el eje Hormona de Crecimiento-Factores de Crecimiento Insulinosímiles y el retardo de crecimiento

 


notas

* las glándulas suprarrenales están ubicadas en la parte superior de cada uno de nuestros  riñones. Estas glándulas están formadas por dos estructuras bien delimitadas y con funciones diferentes: la corteza y la médula. Como su nombre lo indica la corteza, que es la parte externa de la glándula, es la encargada de producir el cortisol, además de otras hormonas esteroides; mientras que la parte interna, o médula, se encarga de secretar la adrenalina.