Las células de Sertoli constituyen el componente somático del tubo seminífero en el testículo y proveen el soporte estructural y nutricional para el desarrollo de las células germinales. Considerando que cada célula de Sertoli es capaz de sustentar un número limitado de células germinales, el número alcanzado durante los períodos proliferativos de dicha célula determinará la capacidad espermatogénica. De allí surge la importancia de analizar los mecanismos que participan en la regulación de la proliferación de la célula de Sertoli. Por otro lado, coincidentemente con el cese de la proliferación se inicia el proceso de diferenciación terminal de la célula de Sertoli que hará posible el normal desarrollo de la espermatogénesis. Las células germinales se encuentran aisladas de los productos provenientes de la circulación general debido a la formación de la barrera hemato-testicular. La mencionada célula crea un microentorno adecuado que involucra la secreción de varios compuestos, entre ellos el lactato fuente energética para las células germinales. Nuevamente, considerando que aquellas células germinales que se encuentran en el compartimiento adluminal dependen necesariamente de la función nutritiva de la célula de Sertoli, el análisis de los mecanismos que controlan la función nutricional de la célula de Sertoli es particularmente importante. Se ha demostrado que la célula de Sertoli puede oxidar ácidos grasos y se ha sugerido que dichos ácidos grasos constituirían el principal sustrato energético para estas células (Jutte y col., 1985). Hemos iniciado los estudios acerca de los mecanismos que participan en el metabolismo de los ácidos grasos en la célula de Sertoli, que postulamos son fundamentales para mantener los requerimientos energéticos de la propia célula de Sertoli. En el transcurso de los últimos 50 años se ha observado una progresiva disminución en la función reproductiva masculina. Estudios epidemiológicos, clínicos y experimentales sugieren que una de las principales causas de esa disfunción reproductiva es la exposición a tóxicos ambientales. La incorporación de xenobióticos en alimentos, agua y aire puede conducir a la alteración endocrina en el eje reproductivo, más específicamente a nivel testicular. Ciertos estudios sugieren que el glifosato altera las funciones reproductivas en mamíferos aunque los mecanismos involucrados no se han explorado. Por otro lado, la utilización de drogas utilizadas en la terapéutica de diversas patologías también podría alterar la función testicular en las primeras etapas de la vida condicionando la fertilidad futura. En este sentido la metformina, que ha sido recientemente aprobada por ANMAT para su uso como hipoglucemiante en niños prepúberes que presentan diabetes mellitus tipo II y obesidad, podría tener consecuencias sobre la fertilidad futura. De estos antecedentes surge la necesidad de estudio de posibles alteraciones en la proliferación y en las funciones diferenciadas de la célula de Sertoli tanto por xenobióticos como por agentes farmacológicos en las primeras etapas de la vida.